Campeona de España de LD, y van 3!!!

Tras ganar el campeonato de España de larga distancia en 2011 escribí una  pequeña crónica en el facebook. Hubo mucha gente que la leyó y se interesó, entonces surgió la idea de hacer mi web. Es a partir de ese momento cuando doy el paso a buscar patrocinadores para así poder dedicarme profesionalmente al triatlón. Dos años después tras haber escrito ya unas cuantas batallitas en gurutzefrades.com os voy a contar la última de esta temporada: Victoria en el campeonato de España de larga distancia 2013. Ya van tres consecutivos.

En la anterior entrada y en algunas entrevistas he hablado de cual era mi objetivo en el Challenge de Calella, o de como llegaba de forma etc… También se habían hecho porras de mi tiempo en meta.
Llevo una buena temporada y la verdad que sobre todo quería acabar contenta. Redondear la temporada. Acabar triste hubiera sido una pena aunque era algo que tenía presente que pudiera pasar.
El jueves, salí con mi entrenador Ciro y Rober hacia Barcelona. Mejor acompañada no podía ir. Los tres hemos puesto nuestro grano en esto.
Instalados en Calella hicimos lo típico pre carrera, recoger dorsal, preparar material, salir a rodar por la zona y disfrutar del ambiente triatlético que se genera en la zona. Rueda de prensa, algunas entrevistas y visita también a los stands de Compressport y de Rotor, unos de mis patrocinadores. (en la primera foto, tras la rueda de prensa con Wutti, Boman, Reed, Fachbach, Swoboda, Lowe y Gustavo) (en la segunda foto junto a Xavi en el stand de Compressport).
élites calella
Xavi & Guru
En los últimos entrenos de puesta apunto en Calella me encontré bien pero me entró un mal estar que me tuvo preocupada. Había mucha humedad y no paraba de sudar, tenía la garganta inflamada y dolor de cabeza y pensaba que me estaba poniendo enferma. El día antes de la carrera el que cayó efermo fue Ciro, se puso malísimo. Algo nos rondaba y al final se lo llevó el.
Llego el día “D”, 5.30h arriba, tragué saliva varias veces para ver como estaba mi garganta, noté que a peor no había ido. Rober estaba como un flan, Ciro hecho caldo en la cama y yo pues simplemente estaba.
Personalmente se me hace muy duro ese momento, salir de casa de noche, con nervios y destemplada. Ya tengo cierta experiencia y hago todo más o menos mecánico. Me acerco a boxes preparo la bici, compruebo cambios, ruedas, preparo la comida, coloco zapatos, reloj, dejo bolsas de las transiciones y a calentar.
preparativos Calella
Poco a poco fui entrando en carrera, 8:15h cámara de llamadas, primero salieron los chicos élite y casi seguido chicas élite. Me sentía muy pequeña al lado de tanta fiera pero sabía que en cuanto sonara la bocina lucharía como ellas. La música y el amanecer hacen muy especial este momento. Todas en nuestros puestos y al agua.
salida calella
En los primeros metros una chica no me dejaba en paz, llegamos a la primera boya, me empotró mi cabeza contra la boya y me hizo daño, me estaba poniendo muy nerviosa e intenté marcharme de ella, arranqué para adelante y vi a otra chica, intenté cogerle y después de más de 1000 metros logré acercarme. Por detrás venían dándome en los pies constantemente. A parte de eso, me sentí bien y disfruté como nunca. Al salir del agua no sabía en que tiempo había salido pero si que estaba bien colocada en las posiciones. Salí octava y comencé la bici.
salida agua Calella
Dos vueltas y media para completar 180km. En la primera vuelta conseguí llegar muy delante en las posiciones, hubo un momento que me vi con la tercera, cuarta, quinta y sexta haciendo un trenecito. Ese fue un momento donde disfruté muchísimo, iba rodando con las “guiris”. Más adelante nos juntamos con más gente y alguna chica que vino por detrás y ya empezó un poco de caos intentando mantener las distancias de no drafting.  Al empezar la segunda vuelta e ir intentando separarme, me despisté y me empecé a quedar. En la segunda vuelta me vine un poco abajo y perdí posiones. Una chica alemana y otra holandesa también se quedaron y otra como Yvette Grice volvió a adelantarnos. (en la foto Ciro dándome ánimos y referencias)
Ciro & Guru bici2
A mi se me empezó a hacer largo, no conseguía subir watios, ni poner el culo bien en el sillín en un circuito de 180km de ir casi todo el rato acoplado y sin dejar de pedalear. Se puso a llover, a llover bien. Mi objetivo en ese momento era no perder en el horizonte a Yvette y recuperarme y comer bien para la maratón. Al final de la bici ya me encontraba mejor.
Al dejar la NII y entrar a Calella había 3km urbanos que mojados eran una trampa mortal. Libre una que podía haber sido una retirada.
Me bajé en la misma posición que había salido del agua, había habido cambios en las posiciones pero yo estaba en la misma.
A por la maratón. Busqué un ritmo donde encontrarme. Estaba pesada, no iba fácil pero cogí un buen ritmo. El circuito estaba encharcado pero hacía una temperatura ideal para correr. Según pasaban las vueltas iba situándome. Me cantaban tiempos por delante pero yo estaba pendiente también de Helena Herrero que  venía por detrás y sabía que correría rápido. En la tercera vuelta logré colocarme cuarta sabiendo que no me podría relajar hasta la meta.
carrera a pie calella
Afronté la maratón decidida a darlo todo hasta el final, con cabeza y concentrada. El sufrimiento estaba presente. Con las horas acumuladas los dolores empezaban a notarse. Las tripas iban dando avisos, pero no quería escucharles. Respecto a posiciones no podía relajarme ya que las últimas que adelanté venían muy cerca.  En cuanto al crono hacía cálculos y veía que podía rondar las 9.30h pero como no sabía en cuanto había nadado no sabía fijo. Cuando estaba llegando a meta Ciro me gritó que bajaba de ese tiempo y de nuevo como en Vitoria me puse a esprintar.  Al final entré con un tiempo de  9h28’51”. El tiempo de la natación salió largo, la bici se me fue al final pero volví correr rápido.
Con estas entradas en meta esprintando no puedo disfrutar ni agradecer al público su apoyo en meta. Pero los últimos metros iba disfrutando, contando los campeonatos que llevaba y haciendo pucheros por la carrera que me había marcado.
entrada meta
En la meta la organización espera con la medalla finisher y un abrazo de Agustí Pérez que en ese momento es de agradecer. Seguido quería encontrar a Rober y Ciro para abrazarles. Sabía que ellos estarían igual de contentos. Los días antes le daba vueltas y pensaba que el simple hecho de haber luchado en la carrera me iba a dejar satisfecha pero que ellos se merecían  además un buen resultado. Me alegro un montón de que los 3 acabáramos felices y sobre todo en estos momentos que Ciro está pasando un poco mal. Mi resultado ha sido el fruto de un buen trabajo entre los 2 desde la planificación, el esfuerzo y el sacrificio que supone todo esto.
Ciro & Guru
Tocó control antidoping. Esta vez de orina y también de sangre. Después de tantas horas de competición me pareció muy duro que nos sacaran sangre, pero todo sea por la lucha antidopaje.  Allí me junté con amigos y aunque no disfruté del recovery área si que pudimos estar allí contando batallitas.  Esperando al control, me enteré de la noticia del fallecimiento de un participante en la natación. Me quedé impresionada. Mis más sincero pésame a la familia. Buff pienso en esa familia esperando fuera del agua para animar al fallecido y se me ponen los pelos de punta.
El lunes fue la entrega de premios. Super contenta de compartir podium con las fieras en el top ten y después junto a Helena y Arrate que hicieron las 2 una buena carrera. Ver a amigos como Aimar e Ivet subidos al cajón fue emotivo. Y sobre todo compartir lo más alto con Richard, un gran triatleta y amigo, me alegro un montón por él por la carrera que hizo delante de su gente.
topten
OLYMPUS DIGITAL CAMERA
Rober hizo un buen trabajo actualizando el twitter acercando la carrera a todos los que estaban en la distancia: mi hermano, amigos y compañeros del club que estaban en plena organización del duatlón popular. Mis fieles seguidores (Iker y Sandra) no pudieron estar este año, pero espero que la próxima vuelvan con el nuevo animador (el pequeño Nicolás).
Este es el 2º campeonato de España de esta temporada y el tercer campeonato de LD consecutivo que consigo. Detrás de estos resultados hay muchas horas de esfuerzo y dedicación. Quiero agradecer a todos los que me apoyan y forman parte de este camino.

Terminando la temporada

Ha llegado el final de la temporada 2012/13, estoy a dos días de la última carrera. Este domingo correré el campeonato de España de larga distancia en el Challenge Barcelona-Maresme. Será el tercer año que lo corra. En  2011 gané en Orihuela, en 2012  lo volví a conseguir en Calella. En 2013 repite sede e intentaré revalidar el titulo.

Hace un año que afronté mi primer Ironman, justo aquí, en el Maresme. Vine con muchas ilusiones, mucha prudencia (muchos miedos), habiendo trabajado mucho y el resultado fue satisfactorio. Un año después vuelvo, repito, con mas ilusión si cabe, con la misma prudencia pero sabiendo más de lo que es un distancia Ironman y habiendo hecho un buen trabajo durante toda la temporada.
Durante este año he tenido buenos resultados, me he organizado bien, me he rodeado de buen ambiente y esto ha hecho que cada día fuera sumando a mi preparación. He notado una diferencia muy grande, en como mi cuerpo ha ido afrontado y soportando los entrenamientos respecto a años atrás. Se nota el trabajo.
El domingo terminaré la temporada y por supuesto quiero acabarla con buen sabor de boca.  No sé si ese sabor lo dará el crono, lo dará el esfuerzo o lo dará el puesto, o un poco de todos ellos. Pero ojalá que pueda cerrar la temporada disfrutando.
Aprovecho estas lineas para dar las gracias a todos mis patrocinadores que son los que hacen posible mi dedicación a este deporte.
foto hotel calella

ChallengeVG y próximos retos

Después de unos días de descanso retomo la rutina de entrenos. Estos días estoy cerrando las que serán mis carreras en la última parte de la temporada. En principio el 8 de septiembre correré como el año pasado el Extreme Man de Narbonne y el 6 de octubre el campeonato de España de Larga distancia.
Me he recuperado muy bien físicamente de mi segundo Ironman, se ha notado un año más de trabajo. Tanto durante como después de la carrera las sensaciones han sido muy diferentes a las del año pasado.
Emocionalmente parece que fue ayer la carrera, aún sigo disfrutando de lo vivido en la carrera y sigo sacando una sonrisilla de vez en cuando.

Se me han pasado los días volando pero aún tengo frescos los momentos vividos en la carrera.

Challenge Vitoria, así viví la carrera:

Según me acercaba a boxes en el pantano de Landa, el día iba amaneciendo. Comencé con los preparativos habituales antes de empezar una carrera, esto hizo que me centrara y me encontrara menos nerviosa que los días previos donde tenía más tiempo para darle vueltas a la cabeza.

calentando

A las 7:45 estaba delante de mi bici preparada en la cámara de llamadas para ir a la salida con mis compañeras. Un emotivo minuto de silencio en homenaje al trágico accidente de tren en Galicia abrió la carrera.

salida

En la natación la inglesa Ivette Grice se fue en solitario mientras que yo marché a mi ritmo. De vez en cuando notaba que llevaba a Arrate Mintegui a mis pies y Ana Casares no estaba segura si también vendría detrás.
Me encontré bien nadando, un poco solitaria, pero empecé a ver en las últimas boyas a algún chico y también los primeros chicos que salieron por atrás me alcanzaron. En el cielo comenzó a salir el sol y el paraje aún resultaba más encantador. Al girar la última boya me di cuenta de que con el sol también había salido el viento. Me abrí demasiado al girar la última boya e ir hacia la salida y me costó un poco salir.
Salimos en bici Arrate y yo a unos 7 min de cabeza de carrera. 180 km por delante con un circuito de 2 vueltas y media. Era una carrera larga y tenía muy claro que tenía que regular. La primera vuelta la hice a un ritmo bastante fácil pero según iba pasando el tiempo notaba que no tenía un día bueno, en principio me preocupé lo justo. En la segunda vuelta era momento de subir un poco el ritmo y no era capaz.

bici

Antes de llegar al cruce para girar hacia Salvatierra me pasó Ana, pensé que me venía bien para espabilar y coger una referencia pero poco poco se fue. Pensé que no tenía el día en bici y que además el viento me esta desgastando. Aún quedaba mucho y no tenía que despistarme, ni agobiarme, ni perder energía en balde. Me centré en mi hasta dejar la bici en la plaza de la calle Olagibel.

Me bajé de la bici y allí estaba la afición al pie del cañón, salí de la carpa vestida para correr. Los gritos y aplausos que sentía hicieron olvidar por un momento que me quedaba una maratón por delante. Poco a poco fui notando las piernas, notando como respondían para correr después de la bici y puse un ritmo.  Me encontraba genial, ligera, imaginaba que había esa posibilidad, que igual podría correr rápido ya que no me había podido zurrar en bici. Por momentos recordaba que estaba corriendo un Ironman que no era simplemente el triatlón de Vitoria y que tenía que concentrarme, comer y beber.

carrera

LLevaba un buen ritmo e iba fácil, pase la media maratón en 1h 30 min. Recorté mucho con mis rivales, en la tercera vuelta me hice con la segunda posición y hubo un rato que estaba 2,5 o 3 min por detrás de la primera y por delante de la tercera. A pesar de encontrarme muy bien ya notaba las horas y los kilómetros, me concentré en mi carrera, en seguir corriendo bien y en disfrutar con la gente que estaba allí apoyándonos.

Pero la primera posición, ya no dependía de mi, sino de que Ana bajara el ritmo. Al final hice la maratón en 3h:08 llegando a meta en segunda posición a 1′ 50″ de Ana. Había corrido muy bien, me había encontrado muy fuerte, disfruté como nunca me había podido imaginar que se podría disfrutar la maratón de un Ironman.  El circuito de Vitoria con esa afición hizo que la carrera a pie fuera muy especial. Acabé segunda, esprintando y muy satisfecha.

entrada meta

La idea de haber corrido en Vitoria era coger experiencia en la distancia y quitar un poco de miedo. La carrera se endureció por el fuerte viento, pero conseguí un sub-10h. Ahora a pensar en el próximo Ironman: Challenge Barcelona.

 

Campeona de España de LD

Tras un año de buenos resultados terminar de esta manera es más de lo que podía imaginar. He preparado bien y con ganas el objetivo, he entrenado  a conciencia para hacerlo lo mejor posible, aunque el final del camino los dias previos han sido bastante tensos.

Los días antes quieres tener todo atado y a veces es difícil. Por ejemplo, la ropa con la que iba a competir y se habían equivocado de talla. Menos mal que la fábrica de Inverse estaba muy cerquita de Calella y nos pasamos a recoger la ropa de mi talla. Así tuve la oportunidad de conocer cómo y dónde hacen las equipaciones.

Unos días antes de la carrera le pedí a En3ko a ver si me dejaba una lenticular de cubierta. No me la quería jugar a llevar tubulares y no poder cambiar en caso de pinchazo. La idea no fue del todo mala porque Rober llevó mis ruedas y pinchó en el kilómetro 1, con la mala suerte de que cuando cambió el tubular, rompió la válvula al hincharlo.

A 8 días de la carrera, salí a trotar y noté molestias en la zona de la rodilla izquierda. Era como un espasmo al que no le di mayor importancia, pero el miércoles antes, ya en Calella, me dio un pinchazo en la misma zona que hizo que no pensara en otra cosa mas que en la rodilla. Hielo y más hielo, las compressport todo el día y mucho miedo de haberme lesionado la semana previa. Las molestias seguían incluso andando. ¿Cómo iba a terminar una prueba así? Todo el mundo me decía que estaba fuerte pero yo pensaba para mis adentros que no sabía si iba a poder correr o no. Tenía pensado no correr hasta el día D, pero el día antes amaneció que parecía Durango: lluvia, viento… así que la horita de bici fácil se transformó en 15′ de carrera. Más que nada por dejar tranquilo a Rober. No hubo pinchazos, pero un poco de molestias. Al final fue una buena idea porque vi que las compressport me agarraban bien la zona. Al problema en la rodilla se sumó el de la climatología. El día que hizo el sábado era imposible haber hecho un Ironman. Daban mejoría para el domingo pero a la mañana decían que iba a llover.

Sin quererlo había llegado las 5:30 de la mañana. Desayuno y últimos preparativos. Parecía que no llovía. Fuimos en bici hasta la salida. El día anterior no la pudimos dejar por el temporal. Un poco de charleta con los compañeros del mugarra y se iba acercando la hora. Nos pusimos el neopreno y a calentar un poco.

Como gané el año anterior tenía el dorsal 81, primera chica, así que pude elegir sitio en la salida.

Bocinazo y 3800 metros por delante. Poco a poco fui cogiendo ritmo. La mar estaba muy tranquila y se nadaba bien. Más o menos en los tiempos esperados toqué tierra. 180 kilómetros estaban por delante. Comencé a un ritmo bastante tranquilo. El miedo y la incertidumbre estaban presentes. Miedo a pasarme y pagarlo en la maratón. En Malgrat, primer giro de 180º decido subir el ritmo. Voy concentrada (comiendo) y bebiendo. El sol sale de entre las nubes y el día es perfecto. Me quedo mosqueada porque no le he visto a Rober, pero igual se me había pasado. Cuando llego de nuevo a Calella me cantan tiempos, pero yo tengo otra cosa en mente, que es como va Rober. Me dicen o entiendo que el 15 y que Itsaso a 1′. Yo sigo a lo mío y van pasando los kilómetros. No le veo y me doy cuenta de la que va la 15 soy yo, han esquivado el tema. No sabía lo que le habría pasado pero algo seguro que sí. Tampoco le encontraba en el arcén. O se me había vuelto a pasar o le había pasado algo en el agua. Había muchos kilómetros para pensar. En la segunda vuelta veo a Rober y me dice lo del pinchazo. Casi me quedo hasta tranquila, pero me entra una tristeza… Me canta 4′ con Itsaso y 6′ con Ruth. Me concentro en la posición y en comer. Toca empezar a comer sólido, me había preparado un sandwich bien comprimido para que ocupara poco y fue una idea malísima. El primer mordisco tuve que escupir o me ahogaba. Pero había que coméserlo. En bici tenía que comer todo lo pensado, así que a bajar el ritmo, refrescarse la boca y a poquitos para dentro. Pasan los kilómetros y ya voy más cómoda acoplada que sin acoplarme. Último giro y 20 kilómetros para la transición.

T2, me calzo las zapatillas y a correr. Debido a las molestias de la rodilla había decidido correr con zapatillas mixtas, las K ona. Creo que fue una gran decisión. Comienzo a un ritmo “cómodo” y sin forzar mucho las piernas para no forzar la zona que me había dado problemas y muy concentrada. Noto como que tengo sueño, imagino que sería algo cervical después de bajar de la bici. Me vuelven a cantar tiempos y las diferencias van aumentando. Voy detrás de Nicole Leder. Me dice Rober que es buena corredora así que le tomo como referencia. Me acuerdo de los vídeos de Hawai que ponemos haciendo rodillo y que van corriendo codo con codo en plan McCormack y Alexander. jajaja lo que hace el cansancio. Pasan los kilómetros y ahora sí que empieza el Ironman. Los pensamientos dan vueltas en mi cabeza, uno el objetivo es  siempre ir guardando para llegar dignamente  y otro el mantener la posicion de lider que llevaba , cosas un poco contrarias. Empieza a doler todo. Intento mantener el ritmo, paso a Nicole y a 2 o 3 más. Kilómetro 21 y 9′ de diferencia.

Al paso por encima de una alfombra doblada me tropiezo y me voy al suelo. Me hago una herida en la rodilla y me mancho de barro pero hay que seguir. Le digo a Rober que voy agobiada y que me duele todo. Sigo para delante, como, bebo e intento limpiarme las manos  un poco. Me voy acercando a la última vuelta y las diferencias son de 15′ pero empiezo a dudar de mi, pienso que mis rivales son unas tías muy duras y que yo si me paso no voy a poder acabar, el miedo ese de no saber hasta cuando vas a aguantar me estaba machacando. La incertidumbre de lo me esperaba no me dejaba disfrutar. Habia que empezar a pensar en positivo, concentrarme  en mi cuerpo, levantar los pies porque  si había empezado con zancada corta ya iba casi arrastrandolos y chocandolos.

Última vuelta, sé perfectamente lo que me queda ida y vuelta al recorrido de 10 ,5 km. La vuelta la veo pero la ida me da pánico.  Al pasar por contra meta vi el reloj, lo estaba haciendo muy bien pero aún quedaba lo más duro. Llego hasta donde están Rober, Iker y Sandra y le digo a Rober que me vaya a esperar a la otra punta que igual no llego. El me anima me dice que sí, que sufra un poco más que estoy haciendo un carrerón y que si sigo así voy a bajar de 10 horas. Empiezo a ser consciente que ya estoy acabando, que  estoy en ese momento del que tanto me han hablado y estoy luchando contra ello, la incertidumbre se acaba solo queda sufrir. Entonces empiezo a disfrtutar. Rober se pone a mi lado a darme ánimos . A esas alturas no controlaba las emociones asi que me pongo a llorar y grito de vez en cuando para aliviar presión. No sabia fijo el tiempo que llevaba en carrera pero Rober me dice que bajo de 10 horas. Le digo que igual ando un poco, que voy fatal, y me dice que sufra. Paso a Bella Bayliss que está tumbada en la acera. Yo sigo gritando y haciendo ruidos raros.

Voy completamente descontrolada emocionalmente. Veo que me duele todo y estoy sufriendo pero que tengo el campeonato en el bolsillo y que puedo bajar de 10 horas.  Me voy acercando a meta. Mucha gente y mucho público. Ya veo la cinta de meta. Siento muchas emociones, y sobre todo alivio al cruzar la meta. 9h51’38”. Un premio a la temporada y al trabajo de todo un verano entrenando duro.

El Ironman me ha parecido una prueba durísima, nunca había visto uno salvo en la tele. Una lucha constante contigo mismo. Ahora mismo me ha dejado rota, pero espero volver a la distancia el año que viene. Imagino que el próximo ironman iré con respeto pero no con la incertidumbre esa que me agobió casi hasta el final.

Quería agradecer primero a todos mis colaboradores y sponsors, sin ellos todo lo conseguido esta temporada hubiera sido imposible. A mi equipo, el mugarra triatloi taldea por el esfuerzo que han hecho en apoyarme. A mis amistades y familiares. A mis cuñados Sandra e Iker por ser los suporters number one que nos acompañan a todas las carreras, que se han pegado un pedazo de viaje, aguantar el mal tiempo que ha hecho y encima estando embarazada. A las grupetas de Vitoria, en especial a Pedro Oviedo e Iban Rodriguez por sus sabios consejos en distancia Ironman. A todos los que creen en mi y valoran lo que hago. A mi entrenador Ciro Tobar y sobre todo a Rober. He compartido con él este objetivo, hemos entrenado mano a mano y tengo mucha pena por lo que yo he conseguido y él ni siquiera lo ha hecho. Es el que más me ha ayudado y el que más confía en mi. Le doy las gracias y solo espero que las cosas le empiecen a ir mejor. Ánimo Rober y muchas gracias por todo.