Blog

Ironman de Hawai, una carrera diferente.

Hawai, la gran isla, la meca de los triatletas.

Han pasado dos semanas de la carrera y siento profundamente que quiero volver a formar parte de esa competición.

El Ironman de Hawai es una experiencia única. En mi segunda participación he podido sentirlo mucho más. Es un lugar muy especial, por la importante competición que alberga y por su idílica ubicación. El sacrificio y la dificultad que supone llegar allí lo hace grande, y al paraje lo adorna un gran misticismo.

Es el punto de encuentro de los mejores triatletas del mundo. Carrera donde todos buscan dar su 120% y no permite errores ni debilidades. Demostrar lo que uno vale ese día no es tarea fácil y la isla tampoco tiene piedad con nadie. Los momentos favorables son mágicos e incomparables, pero allí la adversidad duele.

Duele porque es una carrera difícil y muy dura, rodeado de los mejores y donde los errores se pagan el doble, duele porque los pensamientos negativos pesan mucho más y porque sientes muy profundo cuando algo va mal y ves como todo el trabajo se va desvaneciendo y algo se va hundiendo y perdiendo dentro de ti y se escapa tu oportunidad. Por el contrario, la fuerza de la meca te recompensa.

En la línea de salida uno se siente afortunado de estar allí, de estar entre los mejores, de formar parte de una competición donde todo el mundo ha preparado la prueba a conciencia y con mucho detalle buscando dar lo mejor de sí mismos ese día. La prueba es seguida por muchos medios internacionales, los fotógrafos, las marcas comerciales hacen un gran despliegue. No es un escenario fácil y la presión se siente, pero esto hace sacar lo mejor de uno mismo. Mucha motivación, mucho empeño y mucha voluntad por parte de todos hace que se viva todo muy intenso y que Hawai sea una carrera única.

Quizás la magia de la carrera sea esa, la dedicación escrupulosa que genera en cada uno de nosotros por llegar a esa línea de salida en nuestra mejor versión.

Para mí, ha sido un camino muy gratificante y enriquecedor, preparar una prueba así me enseña mucho. Es un largo viaje llegar al Campeonato del mundo de Ironman. Conseguir la clasificación y preparar la carrera es todo un reto que saca lo mejor de mí. Estar en Hawai este año me ha hecho crecer mucho y superarme como deportista.

Mis primeras palabras tras la carrera fueron críticas negativas ya que no saqué mi mejor rendimiento y creo que puedo hacer una mejor carrera allí. Pero este es el camino, hacer balance y analizar cada detalle para seguir superándonos.

Hice una buena carrera, pero puedo hacerla mejor. Me gustaría tener otra oportunidad de estar allí. Quizás no lo haga mejor, pero quiero intentarlo.

32_m-800508536-DIGITAL_HIGHRES-1835_053746-12546733

En busca de la clasificación

Siete meses ha durado la primera parte de la temporada. Desde noviembre, todos nuestros sentidos han estado enfocados en conseguir la clasificación al Campeonato del mundo de Ironman 2017 (Ironman de Hawai)

El sistema de clasificación del circuito Ironman, por distintos factores, es cada vez más complejo.  Ser una de las 35 primeras del ranking es muy complicado. La temporada pasada terminé el año con muy pocos puntos (235) obtenidos en el Ironman de Hawai. Las cosas no se presentían fáciles de cara a volver a estar en la línea de salida del Ironman de Hawai. Debido a esto nos propusimos una planificación muy ambiciosa.

Nuestro planteamiento ha sido correr los dos primeros Ironman del año de mayor puntuación. El Ironman de Sudáfrica el 2 de abril y el Ironman de Brasil el 28 de mayo. Éstas han sido carreras en las que la densidad competitiva ha sido muy alta. Dos Ironman de este calibre y en ocho semanas era nuestro plan A. Intentar tener la clasificación cuanto antes para preparar Hawai con tiempo y tranquilidad.

En Sudáfrica las cosas salieron muy bien, un 5º puesto (2090 puntos) me colocó en puestos de clasificación en el ranking (33ª). Además, pudimos hacer una lectura de un buen rendimiento en la carrera. El resultado fue muy positivo pero la dureza del tipo de carreras, sabiendo que tenía que repetir un resultado en una prueba similar hacía mirar hacia Brasil con mucho respeto.

Tras un 6º puesto en el 70.3 de Aix, prueba en la que conseguí sumar otro puñado de puntos (180) y afinar mi estado de forma, llegó Florianópolis. El resultado obtenido en una lucha dura conmigo misma y contra mis rivales me colocó en un valiosísimo 4º puesto (2455 puntos). En la carrera de Brasil conseguí hacer una carrera muy compacta desde el principio hasta el final y llegar a estar en situación de disputar la carrera. A nivel de números, conseguí batir el récord nacional en distancia Ironman y estuve a punto de bajar de las 9 h. El resultado fue mi mejor marca personal 9h01’00’’.

Con estos resultados actualmente cuento con 4915 puntos y estoy la 17ª en el ranking. El primer corte se hará a finales de julio. Habrá que estar muy atentos de las clasificaciones oficiales.

El balance ha sido muy positivo y seguimos en el camino.

 

 

Previa al Ironman de Sudáfrica

foto sudafrica

Las últimas palabras sobre mi participación en el Ironman de Hawai fueron, “Volveré más fuerte si cabe”. Hawai fue mucho más que participar en el emblemático Ironman o el sueño de cualquier triatleta, Hawai fue el final de una preparación muy larga y exigente. Y que como dije en su día el resultado no justificó todo lo que había conseguido, todo lo que había crecido como deportista y el trabajo que había realizado hasta llegar allí.

Ese octubre me costó mucho dar por finalizada la temporada, pero pensándolo mucho, y discutiéndolo con mi entorno así se decidió.

A partir de ahí puse la mira en lo que sería el futuro.  Han pasado 21 semanas de entrenamiento hasta llegar al día de hoy. Las primeras semanas no fueron buenas. Malas sensaciones me acompañaban, el agotamiento de un ciclo largo a las espaldas, la incertidumbre, etc… en definitiva el estrés me tenían intranquila. Con paciencia, compromiso y la responsabilidad que siento por este trabajo, poco a poco fui enfocando el camino. Establecer objetivos, hablar de mi planificación y el propio entrenamiento me trajo la tranquilidad. El día a día me fue poniendo fuerte y he intentado obviar el estres ya que es mal aliado en el entrenamiento.  Desde entonces he tratado de cuidarme al máximo. Hablo de cuidados de descanso, horarios, alimentación e hidratación durante y después de los entrenamientos. No son cosas raras, pero quizás llevadas al extremo te hacen ser una persona aislada y egoísta.

Tras esas semanas de malas sensaciones la situación fue dando la vuelta y llegaron  semanas mejores. Entrenamientos, concentraciones, todo fue genial. Diferentes competiciones, carreras populares, campeonatos de cross, un medio ironman han ido marcando un correcto camino.

Tengo una bonita planificación por delante, como deportista de rendimiento hemos trabajado duro y a día de hoy estoy a tres días del primer objetivo del año, espero que salga el 100 % de lo que tengo dentro.

Mirando hacia el horizonte

31 de Diciembre, días como este te paras a pensar, haces balance y miras hacia el horizonte.

Ha sido un año de grandes momentos y que sin duda perdurarán como inolvidables recuerdos.  Llevo 8 semanas entrenando, me doy cuenta que todo ha comenzado de nuevo y que la sonrisa vuelve a ser o sigue siendo la dueña de mi vida.

2016 ha sido un año de mucho aprendizaje. Hemos vivido algo que durante mucho tiempo estuvimos imaginando.  La experiencia será un plus en nuestro nuevo viaje y nos ayudará a conseguir lo que queremos.

Dos vidas, un instante, la plenitud, la felicidad.

20161230_165704

Seguimos.

Ha pasado un mes de mi participación en el Ironman de Hawai. Debajo dejo adjunto un pequeño resumen que escribí en las redes sociales sobre mi actuación en dicha prueba. Obtuve un resultado discreto, lejos de donde queríamos estar y que no justifica para nada todo el trabajo y camino recorrido hasta allí. No puse la guinda al pastel a una temporada que estaba siendo magnifica. Y con eso me quedo, con el camino recorrido, lo aprendido y lo crecido.

Tras la competición comenzaron unos días de incertidumbre para mí. No teníamos claro cual sería nuestro siguiente paso pensando de cara a la clasificación del año siguiente, dudábamos si seguir compitiendo o dar por finalizada la temporada y esto hacia que no dejáramos de darle vueltas a todas las variantes que teníamos en la cabeza. Después de pensarlo muy mucho, en frio y en caliente decidimos terminar la temporada.

Ahora ya han paso unos días que he descansado y en los que voy activándome poco a poco para ponerme en marcha la semana que viene con una nueva planificación.  Los objetivos están claros y así las ideas también se van ordenando. Seguimos…

 

 

facebook 

“El sábado no salió la carrera planeada, ni la carrera entrenada, esa carrera que con tanto esfuerzo y mimo hemos preparado.
La cosa empezó bien, la natación estuvo bien y la bici peleando para estar donde se quería.
A mitad de la bici es cuando algo empezó a ir mal, empecé a flojear y a tener arcadas. Había bebido mucho y muy rápido, mucha coca cola removida y me salía la espuma regurgitada. Intenté comer sólido, desacoplarme del manillar, pero nada. Estaba convencida que al bajarme a correr y ponerme de pie me olvidaría de esta situación, pero mi optimismo acabó rápido. La carrera a pie se convirtió en un calvario, los primeros 12- 15 km por Ali Drive, iba de mal en peor, cada vez tenía más inflado el estómago, me dolía, seguía con arcadas y lo peor es que empezaban a tambalearse las piernas. Claramente me salía de carrera y además dudaba de que en ese estado fuera capaz de llegar a meta sin desplomarme. Sobre el km 12 llegué donde estaban Rober y Ainhoa, me paré, les dije lo que me pasaba, ellos me tranquilizaron y se dieron cuenta de la situación. Mi cuerpo se había colapsado, había dejado de asimilar todo lo que bebía y necesitaba echarlo por algún lado. Me tuve que meter los dedos en la boca para ayudarme vomitar. Tras expulsar una cantidad bárbara de líquido sentí un gran alivio y empecé a correr otra vez. Las sensaciones eran mejores y tenía 30km por delante, pensé que tenía que comer y beber otra vez para recuperarme y volví caer en la misma situación. Otra vez a vomitar y así dos veces hasta que deje de beber y comer. Me mojaba la boca y seguía. Poco a poco fui superando kilómetros por la Queen K con el simple objetivo de avanzar. Me había pasado mucha gente, pero mi guerra era otra ya. Por el km 38 empecé a sudar normal, empecé a encontrarme mejor y fui capaz de correr más rápido. Por un rato me sentí competitiva y apreté hasta la meta los dos últimos kilómetros.
Es una crónica que se queda en detalles desagradables, pero es parte del juego. A veces toca lidiar con la cara amarga. Me gustaría que fuera viernes otra vez, volver atrás y tener otra oportunidad para hacer la carrera que hemos preparado, pero me toca vivir con esto. La oportunidad será el año que viene. Aunque las cosas se complican, la estrategia de clasificación y el sostento económico será la clave para poder volver a estar aquí, yo soy positiva. Me siento como el día antes de la carrera, preparada, fuerte y capaz de hacer una buena carrera aquí.
El destino es caprichoso y te hace pasar buenas y malas situaciones. A mi, me tocó enfrentarme a la peor situación física en la que he estado en la carrera más importante de mi vida.
Volveré, más fuerte si cabe.
#Triathleteuntiltheend

Road to Kona…

Se han quedado en el tintero muchas entradas por escribir. Desde que escribí Road to Kona V, todo ha pasado muy deprisa. Mi última concentración en Sierra Nevada, la competición en Challenge Mogán y el viaje y aclimatación a Kona han sido mis últimos pasos hasta hoy, día previo a la salida en Ironman de Hawaii.

Ahora estoy a pocas horas de la salida. El trabajo esta hecho y podemos decir que todo ha ido bien. Mañana será el día de la carrera preparada. Ahora de trata de sacar todo el trabajo hecho y luchar por hacer la mejor carrera que llevo dentro.

Puedo decir que me siento preparada, acompañada y motivada y todo esto gracias a todos vosotros.

Aloha!

 

Road to Kona V

 

Parece que las entradas en el blog van de tres en tres semanas, pues de otras tres semanas va el resumen de esta.

Al bajar del CAR he hecho algunas valoraciones, de fuerza, analíticas y pruebas de esfuerzo. También algun día de descanso y desconexión total.

Tras una semana más suave han llegado dos de trabajo duro. Tocaba meter más trabajo de intensidad así como continuar con la fuerza.  Hemos vuelto a hacer algún entreno en el velódromo insertando la bici de piñón fijo. También hemos ido ajustando los ritmos de carrera a pie así como metido ritmos en la piscina.  Han sido dos semanas donde he acumulado unos cuantos entrenamientos de calidad y buff también mucha fatiga. Dormir y comer bien para recuperar ha sido importante.

En estas dos semanas he corrido dos carreras, un olímpico sin draffting en Aranda de Duero y un medio ironman en Posadas (Córdoba). La idea era seguir sumando intensidad en ritmos de competición. En general el resultado ha sido muy positivo.